FVC – Diagnóstico
diferencial
Presentación
Historial médico. Los pacientes con
FVC debidas a la osteoporosis se presentan muy a menudo con aparición aguda de dolor de espalda
atribuida a una actividad diaria como levantar la bolsa de la compra.
El dolor es típicamente central o axial, pero ocasionalmente puede esparcirse,
especialmente si las raíces nerviosas se ven involucradas. Las implicaciones neurológicas más severas
sólo ocurren cuando el cuerpo vertebral está completamente
colapsado. El dolor se intensifica a menudo al levantarse o andar. El dolor
durante un año no es inusual.[48-50]
No todas las FVC se presentan con las quejas típicas.
Los síntomas inusuales incluyen la falta de aliento (debido a la pérdida
de función de la pared torácica a causa de la FVC), abdomen protuberante (debido a la pérdida de
lordosis lumbar) o depresión. También es posible que el dolor no siempre sea notorio.
De hecho, se cree que sólo una tercera parte de todas las FVC se presentan con
dolor agudo.[72] Dado que
el dolor de espalda es común en la vejez por otras razones, cualquier paciente
con una aparición aguda de dolor de espalda debería ser examinado de
FVC.[10,20-22,51,52]
Examen físico. Un examen físico
puede determinar dolor ante la palpación de procesos vertebrales,
cifosis torácica o pérdida de lordosis lumbar (especialmente si existen múltiples
fracturas), joroba y/o pérdida de altura corporal
total. En algunas ocasiones, los pacientes están taquicárdicos debido a la pérdida de
función pulmonar.
Diagnóstico diferencial
El diagnóstico diferencial de dolor de espalda
agudo o crónico en la vejez es amplio. Probablemente, la causa alternativa más común
es una enfermedad degenerativa del disco.
| Figura 1. Diagnóstico
diferencial de dolor de espalda agudo y crónico en la vejez. |
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Fractura del cuerpo vertebral por compresión debido a la osteoporosis
Fractura relacionada con el cáncer (p.ej. mieloma)
Fractura traumática
Enfermedad de Scheuermann
Anormalidades congénitas, escoliosis
Espondilosis
Espondilitis tuberculosa
Nódulos de Schmorl
Enfermedad degenerativa del disco
Artropatía lumbar
Espondilolisis lumbar y espondilolistesis
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Proceso de diagnóstico
El
proceso de diagnóstico de pacientes que se sospecha que tienen una FVC empieza con una radiografía
lateral de la columna. La radiografía debería cubrir desde la T5 a la L5, las áreas
de la columna con el mayor riesgo de FVC. Si no se dispone de una
radiografía anterior, la radiografía lateral de la columna no diferencia entre una fractura aguda
y una fractura crónica. Sin embargo, una radiografía lateral de la columna
repetida puede mostrar a menudo pérdida de altura del cuerpo vertebral,
lo que diagnostica una fractura aguda. Una resonancia magnética
nuclear (RMN) con STIR o secuencias T2 puede
distinguir si una FVC es aguda. Si es aguda, la secuencia STIR
muestra hiperintensidad, reflejando un edema dentro del cuerpo vertebral.
Un edema indica que la fractura aún no se ha curado por completo.
Si la RMN muestra una fractura pero la secuencia STIR es negativa, la FVC
se considera crónica y curada. En este caso, deberían
realizarse diagnósticos alternativos. El TAC se realiza
a veces (especialmente si la fractura está relacionada con un trauma
de alta energía) para definir mejor la anatomía ósea.
La RMN es la prueba más usada para diagnosticar
FVC agudas.
Radiografías laterales de la columna sin diagnosticar
Múltiples estudios han indicado que los médicos
acostumbran a no diagnosticar FVC a partir de radiografías laterales de la columna.[5] La falta de diagnóstico
es desafortunada, ya que el tratamiento temprano de FVC es clave para mejorar
los resultados clínicos.
TEMAS DE ESTA SECCIÓN:
Fracturas vertebrales por compresión (FVC)
Diagnóstico diferencial
Consecuencias
agudas
Consecuencias
crónicas